Francisca Negre Bennasar
Centre “Pinyol Vermell” (ASPACE)
Marratxí (Mallorca),
Sandra es una alumna de diecisiete años diagnosticada con parálisis cerebral infantil, tipo tetraplejia espástica, con graves problemas respiratorios y afectación motriz.
A pesar de las enormes dificultades motrices (imposibilidad de desplazamiento, dificultad en mantener una postura correcta, gran tensión muscular,…) Sandra tiene un buen nivel intelectual, aunque en ocasiones puede presentar ligeras dificultades de razonamiento abstracto.
Su lenguaje comprensivo es bueno, pero presenta enormes dificultades de expresión. En ocasiones, y a pesar de un gran esfuerzo por su parte, su lenguaje es totalmente ininteligible.
Aunque, en general, su capacidad para adquirir nuevos aprendizajes es bueno, y se muestra siempre motivada y abierta a un gran número de intereses, su estilo de aprendizaje se ve enormemente dificultado por la lentitud con la que trabaja debido a su falta de fuerza muscular, por la dificultad en articular fonemas, por una gran falta de experiencias personales y un cuerpo de conocimientos reducido en comparación con otros niños de su edad.
Todo esto influye en gran manera en su lecto-escritura, ya que, a pesar de conocer las normas básicas, la transcripción de su lenguaje oral al escrito le obliga a cometer errores, y una falta de experiencia lectora provoca, en ocasiones, una incomprensión del mensaje escrito.
A pesar de todas estas dificultades, Sandra es una alumna alegre e inteligente, preocupada por su futuro fuera del centro donde ha asistido durante toda su vida.
Francisca, la profesora, se ha fundamentado siempre en una metodología interactiva, teniendo siempre en consideración las siguientes premisas:
1. Potenciación de la colaboración: Ofreciendo los conocimientos que se han ido adquiriendo al resto de alumnos de su misma aula, ayudando a su profesora en aquellas tareas informáticas en la que ésta se muestra menos experta, ayudándome a mí misma poniendo en práctica las habilidades adquiridas (copiar disquetes, grabar programas en ordenadores de otras aulas, borrarlos,…) y que necesariamente se han de realizar para el mantenimiento de los ordenadores del centro.
2. Estimulación de la participación activa: Siempre es Sandra quien realiza todas las tareas programadas para cada sesión, intentando que su trabajo con el ordenador sea lo más independiente posible; para ello, muchos de los conocimientos se han aprendido mediante ensayo-error, intentando evidenciar las consecuencias de sus acciones, aunque, en alguna ocasión, esto pudo ocasionar pequeños problemas con el mantenimiento del software del ordenador.
3. Respeto constante del principio de individualización: Aunque esta premisa sea necesaria con todos los alumnos en general, es imprescindible con los alumnos con P.C.I. en particular. En todas las sesiones se ha mantenido un respecto constante a las posibilidades e intereses de Sandra, adaptando el ritmo y dificultad de los contenidos al estado y motivación de cada sesión.[2]
En cada sesión se recuerdan los objetivos a trabajar (generales y específicos) y se comentan las actividades que se realizaran, haciendo siempre una pequeña revisión de los contenidos de la sesión anterior.
Las sesiones podían ser prácticas y teóricas. En las teóricas, después de leer Y COMPRENDER el tema, se comenta y se realizan las actividades. En las sesiones prácticas Sandra realiza todo el trabajo bajo supervisión. Ante un error o problema se intenta que sea ella quien lo detecte y solucione.
Al acabar la sesión se cumplimenta la “HOJA DE REGISTRO INDIVIDUAL” en la que se comentan, entre otras cosas, las posibles observaciones y la evaluación o resultados obtenidos durante esa práctica o lectura.
Al mismo tiempo se realiza la evaluación del programa preguntando directamente a Sandra su opinión sobre diferentes aspectos.
TEMPORALIZACION:
Dos sesiones semanales y individuales de una hora de duración durante el periodo comprendido entre los meses de Septiembre y Marzo del curso 94/95
EVALUACION:
La evaluación que se le realiza a Sandra es una evaluación continua e interactiva. Como se apuntaba antes, en todas las sesiones se toma nota mediante la observación y el diálogo, del desarrollo y resultados de las mismas. También se han filmado algunas sesiones para comentar con la misma alumna y con el resto de profesionales del centro.
CONCLUSIÓN:
Teniendo en cuenta la corta duración de la experiencia y las dificultades que Sandra debe superar, la evaluación de todas estas actividades es, sin lugar a dudas, positiva.
Sandra se ha mostrado siempre muy motivada y entusiasmada por este proyecto, sobretodo en la realización de las actividades prácticas con una posible aplicabilidad en su aula.
A destacar el porcentaje significativo de ocasiones en las que Sandra considera que el cansancio ha sido nulo, lo que confirma las afirmaciones sobre el elevado grado de interés y motivación mostrado.
Referente a las dificultades los resultados señalan una buena adaptación del programa así como de las actividades propuestas, al ritmo de aprendizaje de Sandra, ya que en más de un 70% de ocasiones, el trabajo realizado ha presentado poca dificultad, un 20% bastante y en ninguna ocasión ha presentado mucha dificultad.
En general Sandra valora positivamente las ventajas de trabajar con un determinado programa, lo que señala la concienciación por parte de la alumna de las posibilidades y ventajas que ofrece trabajar con un ordenador determinadas actividades que, de otra forma serian muy difíciles e incluso imposibles. Sandra dice que no sólo facilita el trabajo “burocrático” (se refiere a sustituir el lápiz y el papel por el ordenador), sino también la comprensión de determinados procedimientos que, de otra forma, no lograba comprender (p.e. “representar gráficamente una información”).
Aunque en un principio no se podía asegurar el éxito de la experiencia, al mismo tiempo que ésta se llevaba a la práctica el interés de Sandra iba en aumento, de la misma forma que lo hacía el de su familia, profesores y su tutora Francisca.
Esta ha sido una experiencia totalmente positiva, aunque insuficiente y aislada.
Lo realmente interesante es continuarla y mejorarla, ofreciendo la oportunidad a todos los alumnos de conseguir una forma activa de implicarse en su futuro.
Si bien es cierto que la informática no es un medio eficaz para todos los alumnos con P.C.I., también es cierto que no todos los alumnos de nuestro sistema educativo serán programadores o ingenieros. Se trata únicamente de dar una respuesta válida para cada uno de ellos, independientemente del centro en el que estén escolarizados.
Somos conscientes que esta experiencia no asegura un trabajo, ni siquiera es suficiente para plantearnos la entrada en el mundo del trabajo a corto plazo, pero si que puede suponer una forma para capacitar a nuestros alumnos para intentarlo.